
La ciudad de Macao permaneció bajo el mandato de Portugal hasta su devolución a China en 1999. Por aquel entonces, esta isla tenía una reputación de ser un sitio violento, y de albergar en su territorio a pandillas, prostitutas, y locales de empeño, frecuentemente visitados por los entonces practicantes de las variantes del mundo de las apuestas de peor reputación que reinaban en aquel entonces.
En el intento de modificar esta percepción mundial sobre la región de Macao, el gobierno de Beijing decidió dividir el monopolio de apuestas instituido hasta ese año, el cual era conocido a nivel mundial como la Sociedad de Jogos de Macau (la Sociedad de Juegos de Macau, según era conocida bajo el gobierno de Portugal).
Este monopolio era controlado por Stanley Ho, un multimillonario proveniente de Hong Kong quien era famoso por su extensiva cantidad de propiedades de bienes raíces, y por sus tantas inversiones en la región de Macao.
Sin embargo, el apostador promedio que visitaba la región de Macao seguía siendo ocasional. De hecho, los viajes destinados a la colocación de apuestas en aquella región eran de tan sólo unas pocas horas de duración, y eran mayormente realizados por ciudadanos de Hong Kong o de otras ciudades chinas cercanas, de la zona del delta del río Pearl. Leer más…
