
Es muy importante mencionar que en muchas partidas de Póker chino jugadas en torneos, los profesionales usan una variedad en la cual la mano media es un lowball deuce-to-seven (2-7) y la mano más baja es la mejor, mientras que las escaleras y colores se cuentan en su contra. Las manos delantera y trasera se rigen por las mismas normas.
El objetivo de un jugador de Póker chino es obtener tres manos capaces de vencer a las de sus adversarios. Una vez que todos hayan organizado sus cartas, cada jugador pone sus tres manos boca abajo sobre la mesa, dejando la trasera mano más cerca de él, la mano media delante de la trasera y la delantera mano por delante de ésta.
Entonces se da la vuelta a las manos, comparando cada jugador sus tres manos con las de sus oponentes. Cada mano se comparará con su correspondiente (trasera-trasera, media-media, delantera-delantera).
Se puntúa dependiendo de a cuántas manos de los otros jugadores haya superado con sus manos.
El sistema más común de puntuar en el Póker chino se llama “2-4 scoring“, que se puede resumir en dos reglas: (1) Si un jugador gana dos de las tres manos a otro jugador, gana 2 puntos y (2) si un jugador gana las tres manos a otro (un scoop) gana 4 puntos. Puntuar en el Póker chino puede parecer difícil al principio, pero con un poco de experiencia se hace bastante mecánico.
Este juego requiere de una alta dosis de concentración, y habilidad a la hora de armar las manos, aunque el factor suerte influye más que el factor destreza, se necesita una excelente estrategia para decidir como formar dichas manos.
Hay muchas decisiones importantes que tomar en un periodo de tiempo muy corto, decisiones tales como “¿rompo dos parejas en un color?”, “¿rompo mi segundo full hause para formar pareja en la mano delantera?”, en fin muchas situaciones que hacen de este juego algo realmente interesante.
Aunque este juego pueda parecer algo complejo al principio y con tintes esotéricos por su alto grado de suerte, conforme vas jugando mas y mas partidas de Póker chino, y tus destrezas se vayan agudizando, te irás volviendo adicto poco a poco, y sin darte cuenta no veras la hora de terminar una partida para comenzar otra.
No en vano los mejores jugadores del mundo lo reconocen como uno de los más emocionantes a la hora de enfrentarlo y tratar de vencer a su contrincante.
