Maquinas de keno de Ohio alimentan premios mayores

A partir del 4 de agosto del 2008, el estado de Ohio en los Estados Unidos de América pareció sufrir una verdadera fiebre por el juego de keno, la cual pareciera perdurar hasta estos días.

La práctica de este juego se esparció con suma velocidad e interés por todos los casinos y salones de apuestas del territorio, entre otras instalaciones, atrayendo a numerosos jugadores provenientes de diversas regiones, quienes disfrutan de su práctica tan parecida al juego de lotería tradicional.

La razón de eso quizás se deba a una legislación que fue aprobada para reglamentar y regular el uso de máquinas de keno en diversos sitios, incluyendo pistas de carreras, tabernas, restaurantes e instalaciones gastronómicas, diversos clubes y organizaciones, salones de bowling y tantos otros, lo que pone a las máquinas de keno al alcance de una gran cantidad de jugadores, prácticamente a todo momento.

La instauración de este tipo de máquinas en las diversas instalaciones pareciera, a primera vista, no cumplir con lo establecido en la enmienda constitucional al respecto de la industria de juegos de apuestas de casinos de 2006.

Sin embargo, la instauración de estas más de 5000 máquinas de keno que asemejan el estilo y la mecánica de las máquinas tragaperras en las diversas instituciones e instalaciones de Ohio, de Cincinnati y de Cleveland, indudablemente generaría ingresos sumamente necesarios para el sistema educativo de Ohio, los cuales podrían destinarse principalmente al pago de los ingresos y matrículas a las universidades de los graduados de preparatoria de esta región.


El keno se distingue de otros tipos de juegos de apuestas debido a que todas las acciones se desarrollan en su propio salón.

Originalmente, el keno se basaba en simular carreras de caballos que eran creadas por los dueños de los casinos de Nevada.

Esto se hacía porque en la década del sesenta, los juegos de lotería eran ilegales en los Estados Unidos, y ésa era la forma de evadir la ley que declaraba al keno como un juego ilegal.
Al igual que el bingo, el keno requiere su propio salón con asientos. También requiere de su propio artefacto de sorteo y una forma de transmitir los resultados a una gran cantidad de personas.

Cuando uno entra a un casino e ingresa al salón de keno, lo primero que encontrará es una gran cantidad de asientos o sillones. A menudo esta área está separada del resto del casino por una pared de vidrio.

En algunos casinos existe un bol de plástico que deja caer las bolas numeradas dentro del bolillero, y en otros existe tan sólo un generador randómico de números computarizado.
Para facilitarle el juego a los individuos que realizan múltiples tareas mientras apuestas, la mayoría de los casinos emplea a personas llamadas corredores de keno, que entregan los boletos marcados de los clientes en la ventanilla.

Luego estos corredores vuelven con el recibo computarizado correspondiente y se lo entregan al jugador, preguntándole si desea realizar otra apuesta.