
He estado jugando al póquer por varios años. En mayo yo estaba jugando en el Bellagio cuando descubrieron una inusual regla que tenían en ese lugar.
Previa la prohibición de todos los debates celebrados acerca del lugar de ejecución del juego, incluía aun hasta a los jefes. Considero, de verdad, que la conversación debe ser parte del juego.
Es la guerra psicológica que Daniel Negrean, Phil Helmut, Amir Vahedi, Annie Duke, Mike Matusow, y un número de otros jugadores de póker utilizan muy a menudo.
También me gusta utilizar la conversación como una forma de mostrar a mi oponente relativa fortaleza o debilidad.Pensar en voz alta puede ayudar a decir o señalar lo que es un ilícito o ayudar a decidir lo que esta correcto, lo que el oponente puede tener y lo que es mejor para el juego.
Creo que esta regla es necesario evaluarla y removerla del libro de reglas. A continuación explico por qué deberíamos permitir la conversación en un torneo durante el juego de una mano.
Esta norma no se aplicará durante un juego en vivo y sólo en torneos, ya que los efectos en un torneo no son iguales que en un establecimiento de juego en vivo.
Se trata de una defensa que propone el uso de la prohibición. Dicen que una persona no se puede permitir decir algo que puede influir en los resultados de otros que están en un torneo. Este es el mismo efecto que tiene la presencia de otros agentes en una mesa en vivo, sobre todo en la olla y otros juegos sin límites.

El estado de Texas ha dado al póker jugadores, da su nombre a la variedad de póker más reconocida en el mundo, pero también auténticos sucios. Es por ello que podría decirse que los 3 peores jugadores de toda la historia del póker estos eran de originarios de esa zona. En un vergonzoso tercer lugar de las listas que seguiremos en otros artículos, nos hallamos con Mr. Rex Cauble, un ranchero de Dallas (Estado de Texas), saltó de pobre a rico y luego a la bancarrota por lo menos 3 veces en su vida.
Después de conseguir su gran fortuna gracias a una huelga en la industria petrolífera en 1944, Cauble compró un potro (Cutter Bill) por 2.500 dólares, una inversión que más tarde recobraría.
Los procedimientos que Cauble tenía para su caballo se retardaron durante un tiempo, por más que Cauble era malo jugando, fuera de la mesa de juego, aprovechaba todas las oportunidades, Cutter Bill llegó a ganar el campeonato del mundo de carreras de caballos, Cauble se guardó casi un millón de dólares solo en comisiones. Leer más…
