
Después de que cada jugador de Anaconda ha pasado sus tres cartas al jugador de la izquierda, y evaluado qué cartas recibidas le son útiles; ahora deberá pasar dos cartas que considere que son las que menos le sirven. Estas dos cartas también le serán dadas al jugador que tenga a su izquierda inmediata. El mismo procedimiento se repetirá, pero esta última vez con una sola carta.
Luego que el proceso de dación de cartas ha concluido, el jugador tendrá ocho cartas, de las cuales, tendrá que seleccionar las cinco con las cuales armará su juego, y descartará las tres que no le sirvan. En este momento es cuando los jugadores hacen sus apuestas y después de esto, develan su juego.
Además de la Anaconda, hay otros giros que el póker ha hecho, y uno de los más comunes es cuando un jugador en la mesa no gusta de alguna de sus cartas y la cambia directamente del deck. Cuando ocurre esto, esta carta es llamada tittle. Y para los puristas del juego, existe una variante llamada Stripped, que al igual que el póker original, se juega sólo con veinte cartas.
Como sea, los giros que puede llegar a dar el póker son tan ilimitados como la imaginación de la gente que los juega, y aunque el Hold’em sigue siendo la variante más popular de todos los casinos, a la hora de jugar en casa se puede añadir cuantas variantes se quieran. Los giros pueden ser mucho más divertidos de lo que se piensa, y la gente que es fanática de este juego, siempre buscará experimentar nuevas formas de encararlo.

Una de las variantes que pueden resultar más extrañas –si nunca antes hubiéramos escuchado de ella –es el juego de póker en donde la mano más alta es en realidad la mano más baja. ¿Cómo es esto? Bueno, como si el mundo estuviese virado, los jugadores estarán en busca de las cartas con valores inferiores a ocho.
Viendo que esto funciona así, nos daremos cuenta que la mano más alta a la que se puede aspirar, sería un tipo de flush invertido –o flush bajo –compuesto por cinco cartas consecutivas de un solo palo que irían acomodadas de la siguiente forma: 5-4-3-2-A. Y no es que las aspiraciones bajas, porque hay que tomar en cuenta que al igual que con el flus real, las posibilidades de sacar un flush bajo siguen siendo las mistas: 4. Se trata del mismo juego, pero visto desde otro ángulo. Otra variante que podemos encontrar en el juego del póker, es una muy popular llamada Anaconda.
Este giro que dio el póker es muy interesante. Primero, se reparten ocho cartas a cada jugador, y una vez que cada uno de los jugadores ve sus ocho cartas, selecciona tres que piensa que no le servirán, y se las da al jugador de la izquierda. Así, cada jugador tendrá ahora las tres cartas no deseadas de su compañero a la derecha inmediata.

Sabemos que el póker se ha convertido en el juego más popular no solo de cartas sino de apuestas, dentro de lo que el mundo de los casinos engloba. Puedes incluso no ser un jugador de póker, y saber de qué estamos hablando cuando mencionamos la sola palabra que lo define. Pero sabemos que la forma en que conocemos al póker hoy en día no ha sido siempre la misma.
Desde que los franceses tomaron el juego de los persas y lo denominaron poque; hasta su incursión en el estado de Luisiana y los grandes barcos casinos que cruzaron el Mississippi, el póker ha sufrido toda una cantidad de modificaciones y giros en su historia que han hecho que los jugadores se vayan adaptando al juego, muchas de las veces por cuestiones ideológicas, otras tantas por fundamentos más prácticos, y las otras por añadirle mero condimento al juego.
Y aunque en la actualidad la variedad de póker más identificada y jugada por los apostadores de todo el globo sigue siendo el Texas Hold’em, esto no significa que no significa que las variantes del póker no hayan continuado desarrollándose, o que se limiten a algunas cuantas opciones más. El póker es uno de esos héroes llenos de mil caras, que se va mostrando de distintas formas y en distintos lugares. Así como los texanos desarrollaron el Hold’em, existen otros giros que bien valdría la pena revisar.
