Introducción a Omaha Hold'em (1)

El juego de póker más popular en todo el mundo es el Texas Hold’em sin límite. Justo detrás está el juego llamado Omaha y la mayoría de las personas que deciden jugar Omaha ya tienen alguna previa experiencia de póker.

No hay, sin embargo, ninguna regla que diga que usted debe aprender Texas Hold’em antes de aprender a jugar Omaha. Muchos de los jugadores de póker llegan a ser muy buenos en todas las variaciones de póker que existen.

Si usted está tratando de aprender Omaha, hay algunas cosas básicas que debe saber antes de comenzar a jugar el juego.

Si ha jugado a Texas Hold’em antes entonces ya se tiene una comprensión bastante buena de cómo funciona Omaha.

Hay un total de cuatro diferentes rondas de apuestas durante el juego. Hay diversos límites y diferentes variaciones a la hora de apostar. Hay un límite y dependiendo del tipo de Omaha puede ser con o sin límite. La principal diferencia es que hay un límite de apuestas y el mismo puede ser fijo, pero no hay límite de apuestas en un Omaha sin límite.

Cada jugador recibe cuatro cartas boca abajo. En el Texas Hold’em, cada jugador recibe dos cartas que es la principal diferencia entre ambas variantes. A partir de ahí, habrá un total de otras cinco cartas que se reparten en el centro de la mesa y que se conocen como cartas en común. Estas son cartas que cada jugador podrá utilizar durante toda la duración de la mano. Leer más…


11-01-2010

Deje de Lado su Orgullo de Póker (1)

Cuando recién comience a jugar sus primeras manos de póker, seguramente perderá una gran cantidad de juegos. Sí, puede que tenga una buena mano, incluso puede jugar la mano de la manera correcta y ganar algunos que otros juegos.

Sin embargo, es muy importante que sea consciente y se dé cuenta de que a largo plazo estará obligado a ganar en algún momento si continúa jugando. Muchas personas arruinan cualquier posibilidad que tienen de continuar mejorando su juego por intentar salir adelante por sí solos.

Generalmente ganan uno o dos partidos, y de repente creen que ya tienen la experiencia suficiente y que son un jugador profesional. Una vez que entran en este estado mental, es una batalla sin fin para salir del mismo.

El problema de tener un gran ego es que están demasiados consumidos en sí mismos y creen qué son tan grandes que no ven la realidad. Usted puede tener esta actitud: “Yo soy demasiado bueno para perder“. Esto funciona muy bien para los que están jugando, ya que incluso llegan a ganar dinero.

Sin embargo, funciona de forma negativa para un jugador que aún no es profesional y que no ha adquirido el aprendizaje necesario. No sólo está perdiendo el dinero, además también está limitando su libertad de poder seguir aprendiendo.

Por lo tanto, usted se está retrasando su crecimiento y la de su experiencia de póker, con lo que se mantendrá en el mismo nivel durante un largo tiempo, hasta que pierda esa cuota de ego.