
Todos hemos visto que los mejores jugadores de póquer del mundo compiten por un brazalete en la última mesa en un torneo importante y todos hemos visto cuando fingen tener una buena mano para robar un pozo o dos.
No hay nada más emocionante que ver si el otro jugador se dará cuenta del engaño o será engañado. Es la excitación y la prisa que muchos jugadores desean y es por eso que muchos tratan de fingir con ciertas manos, hasta conseguir eliminarlos del torneo.
Hay dos razones principales por las que los jugadores son eliminados de un torneo, la primera y más importante es que se mantienen demasiado en una mano y la segunda es que intentan fingir demasiado.
Cualquiera de las dos es un signo de un jugador principiante o un adicto a la adrenalina, pero ambas condiciones son malas si usted piensa realmente en serio acerca de ganar un torneo de póker.
Hay que reconocer el riesgo que tiene esto, pero puede ser una buena herramienta. Generalmente se utiliza en pocas ocasiones y bastante espaciadas. Uno de los mayores problemas con el uso del engaño en un torneo es la increíble variedad de habilidades que puede encontrarse en el mismo.
Usted puede estar sentado en una mesa con un jugador que ha estado jugando póker por algunas pocas semanas a su izquierda y con el campeón del mundo a su derecha.
¿Cuál de ellos debe intentar engañar? ¿O tal vez ninguno de los dos? Así es, ninguno. La razón es que los principiantes lo aplican en cualquier parte, porque no tienen la suficiente habilidad o conocimiento para darse cuenta de cuándo deben utilizarlo. El mejor engaño del mundo no significa nada para ellos. Leer más…
