
Los casinos hacen un gran esfuerzo por mantener sus ambientes con sistemas lumínicos brillantes. Esto da a los jugadores la idea de estar gozando de un día luminoso, en el que el tiempo es insignificante. De hecho, hay muchos casinos que no tienen ni siquiera un reloj en sus paredes. Esta es otra táctica que adoptan para hacer a los jugadores permanecer por mayor cantidad de tiempo dentro del edificio.
Con todos los sonidos y el cantar de las máquinas tragaperras, los casinos están repletos de jugadores que tienen un falso sentido de esperanza. Éstos sonidos hacen que los jugadores creen que hay otros apostadores ganando, lo que eleva su confianza para jugar más, y para apostar el mayor cantidad.
Otro de los trucos de los casinos son las camareras poco vestidas que caminan por entre las multitudes. Esta técnica ha sido diseñada para distraer a los jugadores, haciéndole perder la concentración en sus juegos. En consecuencia de ello, realizan descuidadas apuestas y descuidan sus manos de juego.
Estas son sólo alguna de las técnicas que llevan a cabo los casinos reales para aumentar su ventaja por sobre su jugadores.
