
Uno de los más grandes errores que se suele cometer con frecuencia en el Texas Hold’em es sobre valorar el hecho de que las dos cartas que tenemos en la mano sean del mismo palo. Lo que casi ningún jugador suele considerar es que el valor que tiene el hecho de que las cartas sean del mismo palo puede variar considerablemente dependiendo de la posición que estemos ocupando en la mesa.
Por empezar, debemos saber que obtener dos cartas del mismo palo en la repartida inicial es bastante común. La probabilidad de que nos repartan dos cartas cuyo palo coincide es de 23.58 por ciento. Es por ello que los jugadores que juegan con cualquier par de cartas que sean del mismo palo, sin tener en cuenta la posición que ocupan en la mesa, muy probablemente entrarán en el pozo. Ahora bien, completar la jugada es otra cosa.
