
En los últimos años, el Caribbean Stud se ha vuelto un juego de cartas muy popular en muchos casinos. La fama probablemente le ha venido del póker, uno de los juegos más populares, con el que comparte alguna de sus reglas.
El Caribbean Stud se juega en una mesa grande, del tamaño de una de Blackjack. Los jugadores se sientan lado a lado y opuestos a su rival, el dealer o crupier. El objetivo del juego es ganar la mano del crupier, y no la de los otros jugadores, de los que no debes preocuparte. Esto contribuye a que el juego sea bastante social respecto de otros, y a que el clima en la mesa sea un poco más distendido en comparación con el Póker o el Blackjack, por ejemplo.
