Error N° 1: Perder una buena apuesta
Es necesario considerar que tipo de jugador es tu rival. Si es un jugador casual va a igualar las apuestas que sean tan fuertes como su mano. Si piensas que un jugador tiene una mano débil, asegúrate que la apuesta no sea muy grande porque lo que buscas es que tu oponente iguale. Pero si tu rival es un jugador fuerte, debes tener en cuenta lo que el cree que tienes.
Un jugador casual evalúa solo sus propias cartas, pero un jugador fuerte también esta pensando que cartas tienes, quizás te ha asignado una mano.
No solo tienes que apostar basándote en la mano de tu oponente, sino también en lo que el otro jugador piensa que tú posees.
Value betting, es lo que diferencia a un gran jugador de un buen jugador, es muy complejo y depende de la situación, que no puede enseñarse. Es una característica que los grandes jugadores aprenden por si mismos.
Error N°2: No prestar atención
La falta de atención es bastante común entre jugadores principiantes como en los jugadores buenos. Los jugadores experimentados de póker han jugado muchos años, miles de manos y saben que hacer en cada situación. Es por esta razón que muchas veces no prestan atención a las partidas.
No prestar atención no siempre convertirá a un ganador en perdedor, pero significa que un jugador que suele ganar, no obtendrá tanto como podría.
Error N° 3: Mala selección de la partida
La selección de la partida es muy importante, pero el ego de algunos jugadores les hace pensar que pueden ganar cualquier juego. Se sientan en la partida que encuentran más ambiciosa porque piensan que allí es donde obtendrán más dinero.
Un consejo: juega en las partidas donde más te destaques, busca partidas débiles y abalánzate sobre ellas.
