
Sic Bo, que significa pareja de dados, es un juego chino muy antiguo para el que se necesitan tres dados. El tablero de juego tiene una gran cantidad de detalles y se puede encontrar en la sección que los casinos reservan para juegos asiáticos. A pesar de la sencillez del Sic Bo, no suele ser habitual encontrarlo en las salas de juego.
La dinámica del juego es muy simple. Tienes que seleccionar un número o una combinación de números y ganas si los números aparecen en los dados después de lanzarlos. Las posibles apuestas y las ganancias que se desprenden de cada una de ellas están recogidas en un panel en el que aparecen todas las combinaciones posibles que pueden aparecer en los dados.
Apuestas por cualquiera de las caras del dado, es decir, a un número entre el 1 y el 6. Si el número por el que has apostado aparece en un dado, la apuesta se paga 1:1. Si el número sale en dos dados, se paga 2:1 y si los tres dados coinciden recibes 3:1. También se puede apostar a una combinación de dos números. Si los dos números aparecen, la apuesta se paga 5:1.
Otra de las posibilidades es apostar a la suma de las cantidades de los dados. En esta ocasión se puede apostar a una cifra total que oscile entre 4 y 17. Los beneficios de esta apuesta varían del 6:1 al 50:1, dependiendo del total de la apuesta.
También puedes apostar grande o pequeño. La apuesta a pequeño resulta ganadora cuando la suma de los dados está entre 4 y 10, mientras que en la apuesta a grande el total tiene que oscilar entre 11 y 17 para ganar.
La apuesta que se paga 150:1 tiene lugar cuando se apuesta por tres números diferentes que son los que tienen que aparecer en los dados. También puedes apostar por un trío, que se pagará 24:1. Si se apuesta por una pareja de números que aparece en los dados, los beneficios serán de 8:1.
El juego comienza una vez que el jugador ha depositado su apuesta en la mesa de juego. Esta mesa está dividida de forma conforme a las apuestas por lo que es responsabilidad del jugador colocar su dinero en el tipo de apuesta concreta y en los números que quiere. Así que hay que estar muy atento para que no haya lugar a problemas posteriores.
Una vez que las apuestas están hechas, el crupier lanza los dados e introduce los valores de los mismos en un sistema informático que, de forma instantánea, señala cuáles de las apuestas realizadas han sido las ganadoras.
Fuente: Guiacasino
