
Seleccionar la mesa: Es importante elegir la mesa apropiada para su presupuesto y nivel de destreza en el juego, le va a asegurar una larga y exitosa carrera en el póker. A veces es bueno observar un poco el juego antes que sentarse y apostar, para evaluar a sus rivales.
Identificar contra que tipo de jugador se enfrenta: Analizar todos sus contrincantes le permite tener otra perspectiva a la hora de tomar decisiones y elegir las jugadas.
- Si el jugador juega pocas manos, se lo llama “jugador cerrado”
- Si juega muchas manos, se lo conoce como “jugador abierto”
- Los jugadores pasivos no apuestan muy seguido y prefieren ver las apuestas de los otros.
- Y los jugadores agresivos, apuestan fuerte en todas las manos.
Los principiantes deben elegir juegos cerrados/pasivos, donde todas las apuestas son bajas para ir aprendiendo.
Cuando retirarse: Aprender cuando retirarse o “no ir”, ahorra muchísimo dinero. Un buen jugador se retira de más manos de las que entra. Tiene que retirarse si las acciones de su rival demuestran que tiene una buena jugada y usted no.
Cuando pasar: Si no esta seguro que su jugada va a ser la mejor, es recomendable pasar.
Cuando igualar: Conviene aumentar o retirarse antes que igualar una apuesta, es otra opción cuando no se siente seguro de su jugada.
Apostar, aumentar y re-aumentar: Estas son las armas del póker. Son usadas cuando el jugador tiene una excelente mano y piensa que es la mejor de la mesa. También se usan para blofear, haciendo creer al resto que tienen la mejor jugada, cuando en realidad no es así.
Blofeo: Es la parte más interesante del póker. Gracias al blofeo se pueden ganar grandes pozos y permite crear inseguridad en los otros jugadores.
Tener en cuenta: No conviene usar el blofeo en mesas muy grandes, tenga cuidado con usar esta técnica demasiado, y que sus oponentes se den cuenta de cuando esta blofeando y cuando no.
