
Dicen que para aprender algo muy bien hay que cometer errores, y probablemente es verdad. El póker es un juego que puede hacerse complicado y sofisticado si lo vemos de una manera profesional, y nos puede hacer caer en algunos errores.
Uno de los lo errores más comunes es apostar por apostar, es fácil apostar con una buena mano, pero que paso cuando no la tenemos, la idea es sacarle el mejor provecho a cada mano, para favorecernos siempre en cada juego, es por eso que hay veces que apostamos si posibilidades, solo por querer ganar, y a veces no es suficiente las ganas.
La desconcentración es un error grave en el póker, cuando se tiene mucha experiencia en el póker y hemos jugados miles de manos, hay momentos que tomamos a la ligera algunas manos y no le prestamos la debida atención, en otras palabras subestimamos a los jugadores o al ala manos en sí, esto puede ser muy grave, porque por más experiencia que tengamos la mano siempre será distinta, aunque las cartas se han las mismas, pero siempre será contextos distintos,
Otro error que cometemos en el póker es la mala percepción que podemos darle a una mano, suele pasarle a expertos y novatos, es cuando pensamos que tenemos la mejor mano del mundo y nos dejamos llevar por la emoción y la final no era tan cierta como creíamos. Es por eso que debemos estar muy atentos cada vez que nos sentemos a una mesa de póker.
