
Pero cuando hablamos del valor de las cosas, no sólo nos referimos a una cantidad expresada por medio del dinero; ya que entran otros factores en juego, tales como valores emocionales o tiempo y trabajo invertidos.
Y una vez que estos valores emocionales entran en juego, las medidas que los jugadores toman, no conocen límites.
Es por eso, que si entendemos cómo se mueve el mundo del dinero y los objetos virtuales, nos daremos cuenta que no hay una forma de detener su proceso, y por tanto, el mejor método para poder frenar cualquier tipo de acción ilegal, es legalizando y regularizando a los usuarios.
En el caso de los Estados Unidos, este parece ser el tema en boga.
Las últimas encuetas arrojadas por los más respetables medios de comunicación, indican que más del noventa y cinco por ciento de la población aprueba que se legalice el juego y las apuesta por la internet.
La idea en los Estados Unidos, además de basarse en la legalización del juego para evitar movimientos fraudulentos o crímenes de tipo cibernéticos, está basada en la libertad de expresión y en el derecho que cada ciudadano debería de tener para poder apostar un par de dólares desde la comodidad de su casa sin hacerle daño a nadie.
En el desarrollo de este tema que nos compete a todos, a partir de que somos ya un mundo más interconectado, deberíamos estar más al pendiente de lo que ocurren en otros países, aprender de sus experiencias, y llevar la práctica a los nuestros con el fin de evitar los delitos cibernéticos.

1 Comentario a “ El lado obscuro de la economía del juego (3) ”
19-06-2009 at 17:04
[...] son tremendamente valiosos. A excepción de las finales de cada torneo, los “goles” del juego del póker son tan sólo pequeñas batallas individuales en una guerra mucho más larga. Si le [...]
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