
El Baccarat, además de ser considerado uno de los más elegantes juegos de azar, es igualmente uno de los más jugados en la actualidad. Una de las versiones más conocidas sobre el nacimiento de este juego asegura que fue un italiano, Felix Falguierein, quien lo inventó y que se jugaba en sus inicios con cartas del Tarot.
Según esta versión, el juego se basaba en un antiguo ritual Etrusco en el que las nueve diosas oraban a una virgen rubia paradas en las puntas de sus pies, esperando a que les lanzara un dado de nueve caras que decidía su destino. Si a la diosa le salía un 8 o un 9, se convertiría en sacerdotisa; si era un 6 o 7, se le prohibía realizar cualquier actividad religiosa y si el número era menor de 6, caminaría en el mar.
Posteriormente, el Baccarat fue introducido en Francia aproximadamente en el año 1400 Antes de Cristo y se convirtió en un juego exclusivo de la Nobleza antes de llegar a ser un juego de azar.
El Baccarat, al ser un juego muy antiguo, ha adquirido con el tiempo nuevas reglas y variaciones de las mismas. En su paso por países como Francia, Inglaterra y Estados Unidos fue tomando nuevos nombres como “Chemin de fer” o “European Baccarat”. Una vez llegado a Estados Unidos, se introdujo en los casinos de Las Vegas y empezó a circular como un popular juego de azar.
Posteriormente, de los casinos saltó a Internet, ofrecido por la gran mayoría de casinos en línea, generalmente bajo las mismas reglas de una de sus variantes: el Mini Baccarat.
